Tras una dura etapa personal y profesional que le llevó a separarse de su grupo Presuntos Implicados,, Sole Giménez ha vuelto a recuperar la ilusión y se le nota. Menuda y de mirada intensa, sonríe con cada respuesta. Ahora vuela en solitario con nuevo trabajo, 'La felicidad'
Ha llamado a su disco ‘la felicidad’. ¿Ha encontrado ya los ingredientes que la componen?
Supongo que alguno de ellos sí lo he encontrado, creo que está más cerca de lo que pensamos todos. La felicidad a lo mejor no es nada inalcanzable, es algo que nos rodea, que merece que simplemente nos detengamos a mirarla, a contemplarla y ha disfrutarla. En las pequeñas cosas está la felicidad.
John Lennon dijo que la vida es todo aquello que nos pasa mientras hacemos planes. ¿Con la felicidad pasa algo parecido?
Posiblemente un poco sí.Este mundo va demasiado rápido como para detenernos a fijarnos en las cosas importantes. Nos preocupa mucho el día a día, el hacer planes, el futuro y en el camino nos vamos perdiendo lo más interesante de la vida que es el instante, la gente que nos rodea, el mundo maravilloso en el que vivimos y se nos va perdiendo. ¡Qué pena! Habrá que cambiarlo de alguna manera.
¿Qué hace para cambiarlo?
Intento ser cada vez más consciente cada día. Es un trabajo personal también que creo que se refleja en la música porque creo que la música siempre se hace desde un punto de vista personal e íntimo, o al menos yo. El trabajo que uno va haciendo para evolucionar en una buena dirección y para crecer como persona, espero que se vea reflejado también en las canciones del disco.
‘La felicidad’ tiene canciones muy positivas, pero el primer single es ‘Tan sola’, un tema algo melancólico.
A mí también me sorprendió cuando la compañía me dijo cuál iba a ser el primer single. No me lo esperaba porque este disco es bastante positivo, optimista. Incluso mi forma de estar ahora mismo, mi ánimo es bastante optimista. La compañía la eligió porque es una canción que emociona y es cierto. Además, las canciones hoy en día tienen que tener algo más para llegar a la gente. Creo que la música siempre tiene que emocionar, ante tanto producto tiene que destacar por algo y esta cancioón tiene una carga emotiva muy grande.
¿Cuánto se ha desnudado en este trabajo frente a ‘Ojalá’, el primero que editó en solitario?
De cero a cien, cien. En ‘Ojalá’, el primer disco que hice en solitario, no pretendía desnudarme mucho más allá de dar a conocer la música que me ha gustado siempre. Incluso a la hora de grabar el disco y de hacer la producción, lo que quisimos fue alejarnos de la música que habíamos hecho en el grupo al cual pertenecía en ese momento también para no ser competencia. Hicimos un trabajo voluntario de alejamiento de la música más natural para mí, por lo que me desnudé poco. Pero con ‘La felicidad’, hay canciones con las que me he quedado totalmente desnuda.
Ha comentado que este disco nace tras una etapa difícil. ¿Lo que no te mata te hace más fuerte?
Indudablemente. Si consigues que no te mate, siempre aprendes algo. No sé si sales más fuerte, quizá más sabio.
Ha dicho que "el enemigo es el mejor maestro".
Se sacó un poco de contexto. Es una frase que no me he inventado yo, se lleva diciendo toda la vida. Creo que se aprende más de los errores que uno comete, de los errores que cometen los demás contigo o tu con ellos. Se aprende más de los traumas que de la felicidad. Alguien a quien quiero muchísimo, Quique, leyó eso y me dijo que no era cierto, que yo había aprendido más de mi misma, de lo bueno que tengo dentro, que del enemigo. He aprendido más de lo bueno que tengo que de lo malo que me han dado.
La separación de Presuntos Implicados ¿ha sido más duro a nivel personal o profesional?
A nivel personal. Soy una persona que no distingo demasiado la profesión de la persona. Es quizá un error mio. No sé trabajar a nivel profesional y olvidarme de la gente. Busco más la amistad que la complicidad profesional. Fue una decición personal que implicaba también mi profesión, pero fue una decición absolutamente personal.
Tras esta etapa, su nuevo disco se abre con un tema al que ha llamado ‘Volver a encontrar la ilusión’. ¿La ha vuelto a encontrar?
Sí, claro que sí, sino no estaría aquí y no tendría este trabajo entre manos. He encontrado la ilusión gracias a todas las cosas que dice la canción, pero también gracias a las personas que me han ayudado muchísimo en este trauma y, sobre todo a mi hermano, Manuel Veleta.
Su hermano es el responsable del tema ‘Silba’. ¿Cómo ha sido su compañía en los momentos difíciles?
Fue la mano que se me tendió en la oscuridad, el corazón que se me abrió delante que estaba lleno de luz y el que me dijo que siguiera porque esto vale la pena y que aún tenía mucho que hacer, que no me hundiera como persona. Me dio el regalo de esta canción, pero sobre todo me dio su cariño.
¿Afronta esta etapa en su carrera como si empezara de cero o como un punto y aparte?
Es un punto y aparte.Sería para mí impensable decir que no llevo 25 años haciendo música. Y todo lo que he aprendido, la gente a la que he conocido, las cosas buenísimas que me han ido pasando dentro y fuera del grupo. Este disco es también parte de todo eso.
En otro de los temas, luchas en femenio singular. ¿Qué es lo más complicado de tener frentes en los que luchar en solitario?
No sé si el femenino o el singular, pero la combinación de ambas lo hace algo difícil. Me di cuenta de que en un momento de mi vida tenía que tomar una decisión y que quizá esa una decidión que te ves obligada a tomar, pero que has de tener el valor de tomarla y que te deja sola delante de tu propia vida.Eso puede ser algo que te pese mucho o algo que te libere realmente. A mí me ha liberado y creo que está bien hablar y trabajar en femenino singular, aunque es impensable que haga algo sola porque ahora tengo otro equipo de gente y me gusta mucho, pero sí que dar la cara lo hago yo solita. Ahora soy más yo, porque ya no me tengo que tapar detrás de nadie ni de nada, porque no me tengo que avergonzar de mí misma, si soy más moña o si dejo de serlo, porque hablo en primera persona.