La Coctelera

Aquello que nunca te dije

11 Agosto 2007

Entrevista Antonio Carmona

1-Primer trabajo en solitario en el que se notan variadas influencias rítmicas ¿mantener la curiosidad es fundamental para crecer como artista?

La inquietud, fundamental. El querer aprender, enriquecerte con otras cosa, otras culturas, otras gentes, otros ambientes musicales. Si te quedas en tu casa, a lo último acabas haciendo el “antoñismo”. El que me ha dado un pedazo de pase es Gustavo Santaolalla. Pero también le di diez canciones que yo creo que son joyitas para hacer éste trabajo.

2-“Vengo venenoso” es un trabajo agridulce, en tus palabras “Un homenaje a todas las mujeres” ¿Qué te han aportado las mujeres de tu vida?

Todo. Vivo con seis. Desde por la mañana no sabes lo que es. Aprendes. Es todo el rato aprender. Tengo todas las generaciones, a mi madre, a mi suegra, luego tengo a mi mujer y a mis niñas pequeñas y luego tengo a una sobrina de veinte años y luego tengo a la muchacha que trabaja en mi casa que tiene veintitantos. Cada una con sus inquietudes, sus cosas, sus rollos y sus historias. Me encanta el momento que está viviendo la mujer, sobre todo porque ya era hora que la mujer tuviera este sitio y diera a conocer todas las cosas que sabe. Las mujeres me encantan, me gustan.

3-Dices que también es un álbum dedicado a la inmigración, un drama que vivimos de cerca ¿crees que hay una solución posible?

A mi me encantaría hacer un documental, de verdad. De ver lo que está pasando en nuestro país, para que la gente no venga. Lo primero que hay que hacer es reconstruir todo aquello que está hecho pedazos, hay que meter dinero y reconstruirlo. Luego vienen con un sueño que no es el verdadero, hay que dar información, un documental para que lo pongan en las televisiones de allá y que la gente vea las fatigas que se pasan en España, que se pasan muchas. La gente se muere en los bares, la gente viene y los vuelven a repatriar para allá. Yo tengo una amiga que es buenísima gente, Alicia Navarro, que hace un trabajo, que es la cónsul de Guinea, que es una pasada, un genio. Acaba de hacer un puente junto a su marido para evitar que en un pueblo tengan que dar una vuelta de seis o siete horas para conseguir agua. Y lo que ha hecho es la cosa más sencilla del mundo, un puente, con el que llegan en media hora. Luego ha estado en Sierra Leona, mogollón de años, que no te cuento cosas porque te vas a enfermar, de cosas durísimas. Allí las mujeres no tienen la suerte que tenéis vosotras aquí en Europa y en el resto del mundo. Allí las tratan como si fueran escoria. Es una mujer que si hace falta se mete en el mar a rescatar los cadáveres y los repatría a través de los rasgos. Son gente que es impresionante. Nosotros al lado de esa gente no somos nada. Gente muy buena. Y gracias a Dios hay gente así.

4-Has compuesto todos los temas en el estudio que tienes en el sótano de tu casa ¿en ningún sitio como en casa?

Si, si. Gracias a Dios a las seis locas que tengo en mi casa. A las seis hecho el cerrojo y compongo por la noche porque es el momento en el que deja de sonar el teléfono y se acuestan todas. Por las mañanas aquello es un gallinero. Te vuelves loco. Pero están los diez temas y uno que hay en i-tunes que están hechos allá en mi estudio underground, en el que no te molesta nadie, cerrojazo y a tocar. Me lo pasé muy bien con los tangos que hay al final del disco que se llaman “Miedo” y hay un violinista iraquí que lo conocí en una fiesta y a pesar de que no hablábamos ni inglés ni nada, fuimos a mi estudio, echamos seis o siete horas y estuve compartiendo con él unas horas maravillosas. Y lloraba las penas de Irak, las lloraba con el violín. También hay cosas positivas dentro de lo que está pasando.

5-Has compuesto en el sótano de tu casa, pero la producción ha corrido a cargo de Gustavo Santaolalla, que se ha encargado de tu disco en Los Ángeles ¿cómo definirías trabajar con él?

Trabajar con Gustavo era como trabajar con Willy Fog. Porque de repente estaba una semana conmigo a tope y de repente me voy, a Cannes, pero sólo un día, a recibir un premio y luego venía, luego se iba a Japón y luego nos quedábamos haciendo nosotros cosas. Gustavo es la prolongación de Antonio Carmona. Es un tipo que ha sabido darle forma, yo sólo le mandaba mi voz y mi guitarra y un loop. Y lo adornaba de una manera tan minimalista, con esas guitarras, tipo Brokeback Mountain. Yo venía de superproducir todo, yo soy un tío que toca mucho, toco mucho, no lo voy a negar, pero lo que yo sabía era posible hacer estas cosas. Gustavo me decía que lo más bonito de la música son los silencios.

6-Durante estos dos años en los que has estado preparando tu debut en solitario ¿te asaltaron las dudas en algún momento? ¿Te preocupó que el público no comprendiera este cambio de estilo?

Yo ya tengo una carrera hecha que a mí, verdaderamente, te lo juro, que a mí no creo que me llegue a afectar si la gente no compra mi disco. Yo lo que tengo claro es que he hecho un disco que estoy encantado, feliz. Que me he realizado como artista, como músico, como compositor. No tengo ningún problema con eso. Habrá gente “ketamera” que oiga el disco y diga “vaya empaná que tiene el Carmona” y luego habrá un público que diga “qué bonito, que lo de Ketama ya era mucha vuelta de vuelta de tornillo y ahora ya se ha ido a otro tipo de cosas” Lo más importante es sentirse uno feliz y sentirse bien y sobre todo que no haya fronteras mentales sino que puedas hacer lo que te de la gana y yo he hecho lo que me ha dado la gana. El disco es muy personal, hay mucha autobiografía, pero bueno, ahí estamos con alegría.

7-Además de una producción de lujo, cuentas con grandes colaboraciones, como la de La Mala Rodríguez, quien te acompaña en una de las canciones más melancólicas del álbum “Ay de mí” ¿cómo te ha resultado esta primera incursión en el rap?

La réplica que me hace La Mala…Gustavo y yo nos quedamos acongojados. Cuando lo escuchamos por primera vez nos volvimos locos. Lo que pasa es que Gustavo y yo somos unos enamorados de María. Yo la he seguido a todos los sitios a los que va porque me parece una artistaza, pero desde que se levanta. Te lo juro. Te dice unas cosas con una coherencia, con un coco, que es fundamental. Y ahora que ha sido madre, está la tía superrelajada, superbien, la tenía ganas. Lo teníamos muy claro tanto Gustavo como yo que la queríamos.

8-En “Para que tu no llores” también hay otra colaboración estelar, la de Alejandro Sanz, una contribución que además surgió de manera espontánea ¿Cómo ocurrió?

Imagínate que yo ya estaba en Los Ángeles terminando el disco y me llama Juan Luis Guerra y me dice, oye, vente pa´acá, estamos en el anfiteatro del Universal Pictures, estamos en un concierto que está organizando Juanes de minas antipersona. ¿Y qué queréis que haga yo allí? Que te vengas y que toques con nosotros. ¡Pero si no he ensayado ni nada! Que te vengas pa´aca. Me voy con mi cajón y cantamos el “Quisiera ser un pez” Alejandro y yo, que quedó muy bonito y nada, nos metimos en el camerino y charlando con Alejandro que hacía mucho tiempo que no lo veía con eso de que está en Miami, y de repente me cuenta que ha hecho una bujería preciosa con Paco de Lucía y me dice que la percusión la voy a meter yo. Entonces cambié todos los billetes. Hicimos la bujería y entonces le puse algunos de mis temas nuevo. Prácticamente me echó del estudio. Nos fuimos y cuando volvimos había grabado encima y me había dejado unas joyas.

9-El noveno corte del álbum lleva por título “A tu lado”, una canción compuesta e interpretada junto a Juanes, ¿buscabas el toque rockero junto al músico colombiano?

Es un tema muy venenoso, me recuerda a las Grecas. Lo compuse el tema con él en mi casa, con un jamoncito, un vinito. Todo fue muy espontáneo. Juanes ya me buscaba a mí y yo le buscaba a él. Ha sido una cosa de lo más natural. He descubierto un músico muy versátil y un gran amigo. Me he hecho muy colega de él.

10- Quizá “Vengo venenoso” es el álbum más personal de tu carrera ¿has tenido un mayor control sobre tu trabajo?

He estado muy encima de él porque sabía que la gente iba a mirarlo con lupa. A ver que ha hecho el Carmona. Deja Ketama, se va él solito…Hay lenguas de doble filo. Siempre las ha habido. Cuando estaba con Ketama nos decían que éramos herejes del flamenco. Los primeros años no podíamos trabajar de la mitad de España para abajo. Trabajábamos de la mitad para arriba. He estado muy encima, ese sonido minimalista lo hemos conseguido Gustavo y yo. No queríamos superproducir las canciones que eso ya lo había hecho en otro momento de mi vida.

11- Cuando comienza una etapa en solitario ¿se siente uno como un debutante? ¿mantienes la ilusión del principio?

Totalmente. Yo digo que es como tirarse en paracaídas, que lo he hecho. Lo bueno de esto es que puedes aterrizar donde quieras. Antes no, antes tenía que ir a un sitio en el que estaba Juan y Josemi. Ahora tengo libertad musical que es lo más importante que podemos tener los músicos.

12- ¿Hay algún tema de los diez que componen el álbum que sientas más tuyo? ¿Quizá “A Lucía Fernanda”?

Esa es mi niña, mi chiquitina. La pequeña de mi casa. Es un regalo que me ha dado Dios. Levantarme por la mañana con ella, con esas cabelleras rubias que tiene. Peinarla, hacerle el desayuno. Me encanta estar con ella. Disfruto mucho como padre. La música y mis hijas es lo que más gozo. Son mi vida. Ellas me han hecho tocar otra vez porque yo estaba muy tranquilo haciendo música para anuncios en mi underground y no tenía prisa ni me planteaba hacer discos, pero ya vino la compañía, mi mujer y me decían que no podía estar ahí haciendo música para otros artistas. Y me convencieron. Pero sino, no lo hubiera hecho, me hubiera quedado en mi casa ejerciendo de padre muy tranquilito.

13-Hay algunos temas, como uno en el que colaboras con Molotov que se ha quedado fuera ¿podremos escucharlos en algún otro proyecto?

No llegué a hacerlo. No en éste disco. Por fechas no pude, pero me hubiera encantado. Para mí todas las colaboraciones creo que me van a servir de trampolín porque allí todo lo que huele a flamenquito gusta.

14- ¿Vas a llevar tu música a América? ¿Cómo crees que te van a recibir?

Si Dios quiere. Quiero ir a Méjico, a Argentina que ahora mismo están muy fuertes en todos los lados de Latinoamérica con Gustavo Santaolalla con su Oscar y yo creo que me va a dar mucha canchita el haber hecho el disco con él. Ya estuve allí con Ketama, pero ahora me hace especial ilusión.

15- ¿Cuáles son tus expectativas con “Vengo Venenoso”?

Te lo juro que no espero más que la gente que escuche el disco sepa que hay un mensaje detrás de cada canción. Disfrutar en los escenarios hasta que me echen y América, me hace mucha ilusión conquistar América que ahora hay muchos músicos españoles que están triunfando por allí y porqué no, hacer mi temporadita por allí.

servido por aquelloquenuncatedije 1 comentario compártelo

1 comentario · Escribe aquí tu comentario

sonia

sonia dijo

me faltarian palabras y horas para describir lo k me apasiona la voz de antonio carmona.es un genio como artista .su voz me acaricia el alma .sus cancuones son geniales porque con su voz las hace super especiales y cuando colabora con algun otro artista es una pasada le da un encanto a la cancion k es lo mas .como marina con raimundo amador k es preciosa .en fin yo estaria todo el dia hablando de lo maravilloso k es y estoy segurisima k como persona aun mas antonio carmona.como su major fan haga lo k haga sonia.

26 Septiembre 2007 | 12:50 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Avatar de aquelloquenuncatedije

Aquello que nunca te dije

ver perfil »
contacto »
Aquí unos trocitos de mis experiencias. Espero que te diviertas

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera