Entrevista Javier Ojeda
1- No has roto con tu grupo, Danza Invisible, pero has decidido lanzar un álbum en solitario ¿Qué lo ha motivado?
Muchas cosas, curiosidad musical, ganas de arriesgar también y sobre todo que a uno siempre le queda, veo que me estoy haciendo mayor y me digo que yo también soy capaz de cantar otro tipo de material. Algo que sólo saben los muy allegados, alguna gente que haya podido verme en algunas actuaciones, en sitios pequeños, con grupitos de jazz y cosas de esas. De ahí la necesidad de sacar éste material fuera.
Lo que he sentido es que es mucho más trabajo, sinceramente. Cuando en Danza Invisible hacemos una canción, normalmente la trabajamos entre todos y cuando tenemos la canción más o menos, nos juntamos en el local de ensayo, la preparamos un poco entre todos y es más fácil. Aquí es distinto, he tenido que quedar con algún músico, después me tengo que buscar a alguien que me ayude a maquetar el tema. Al no tener una banda estable, no puedo trabajar con una sólo banda desde el principio. Es un trabajo más de artesano. Y luego lo que he intentado es que no parezca Danza Invisible. Al final entre canciones propias y ajenas me he juntado con treinta y tantas canciones y lo que hice fue hacer una selección y escoger las que tenían un pequeño hilo conductor, tanto en la letra como en la música. Otras las he apartado, algunas directamente porque son de calidad inferior, sinceramente y otras porque pueden servirme para Danza Invisible o para otros proyectos futuros.
Este es un disco más de cantante al viejo estilo. Danza Invisible suena a banda, a un grupo, con un cantante peculiar y esto es un disco de un solista y se nota que es distinto. Aquí los instrumentos arropan más la voz.
En algún caso sí. El productor Nacho Serrano también me ha ayudado mucho con eso. Nacho tiene una gran virtud y es que es fan mío de toda la vida y él me insistía mucho por ejemplo para cantar en registros graves que yo no estoy acostumbrado.
Al principio me costó, pero vamos yo estoy muy satisfecho. Creo que el disco está muy bien cantado. No digo que sea mi mejor disco cantado pero está muy cerca de serlo.
6-¿Has arriesgado en este álbum un poco más de lo que sueles arriesgar con el grupo?
La verdad es que he hecho un camino inverso a lo que hace el resto de la gente. La mayor parte de la gente decide hacer un disco en solitario muy comercial para arrasar. Yo lo he hecho todo al revés. En vez de buscar posibles hits, he buscado un disco con hilo conductor, que sea todo con canciones de amor con un punto un poco perverso, un poco decadente. He hecho todo el disco con esa línea. Y cuesta hacer un disco conceptual. El concepto “Polo Sur” lo engloba todo.
7-La década de los 80 está considerada como
Sinceramente, no. Mucho de ése sonido ha sido introducido por el productor, por Nacho. Mi intención no, porque yo tengo una manera de componer que seguramente ésta entroncada en los 80, sin duda, porque son los años de mi formación. Lo que pasa es que Nacho Serrano es un fanático de los 80 y le hacía mucha ilusión enfocar el disco como si fuera de los 80. Desde el futuro mirando al pasado. Y de hecho a lo largo de la grabación tuvimos muchos conflictos porque a veces le decía que no me gustaban determinados arreglos porque yo consideraba que estaban trasnochados. Pero sí que he accedido a muchos sonidos que son muy ochentenos y que siguen estando de actualidad. Por ejemplo sonidos que recuerdan a Depeche Mode, que yo creo es un grupo que sigue estando de actualidad, sonidos que puedan recordar a New Order, sonidos que sean muy personales y muy candentes.
8- El amor es el tema que está presente en casi todos los temas de “Polo Sur ¿es ésta la pasión que más te interesa?
La que más interesa al hombre y a la mujer. El amor y el sexo son las pasiones que interesan a las personas. De alguna manera, siempre que uno sale una noche de fiesta lo que de alguna manera, aunque no sea consciente, uno lo que busca es el amor o el sexo. Aunque no lo diga abiertamente, yo creo que es así. Y yo particularmente me siento cómodo cantando ese tipo de material.
9-Soul, bolero, guitarras, funky y por supuesto pop ¿te ha quedado algún sonido con el que te gustaría experimentar?
Claro que sí. Lo que pasa es que yo quería es que este disco estuviera más basado en el formato más clásico del rock. Guitarra, bajo, batería y teclado.
10- De los doce temas que componen el disco, tres son versionados “Amor es la droga” de Ferry, “Emborráchame de amor” de Mario Cavagnaro y “Juegos” de Aaron Neville ¿por qué los has elegido?
Es muy fácil, porque son mis tres pasiones musicales. No tanto mis tres artistas favoritos como mis tres pasiones. “Emborráchame de amor” representa de algún modo los clásicos latinos, me encanta la música latina y los boleros a mi me derriten. El soul es la música que más me gusta del siglo XX. Y la música de los 60 y 70 me encanta, por eso está “Juegos” de Neville. Cuando yo empecé me encantaba Talking Heads, David Bowie y Roxy Music y por coger una he cogido ésta de Roxy Music que me parece que por su construcción suena muy actual todavía.
11-Ya no eres el Javier Ojeda de los comienzos de Danza Invisible, si tuvieras que hacer un balance de estos años ¿Cuál sería?
No sé, diría que fue todo una fiesta. Que continúe.
12- ¿Crees que la gente conoce y valora bien el trabajo de Danza Invisible?
No. Creo que Danza Invisible es una banda infravalorada. Siempre he pensado que tener un hit como “Sabor de amor” a la larga nos perjudicó un poco. No estoy arrepentido de la canción, ni mucho menos. La canción nos dio popularidad, pero era un tema muy atípico dentro de nuestra carrera, el grupo abarcaba muchas más cosas y la gente se acaba quedando con los singles y no ha rebuscado en los álbumes y somos un grupo con mucho más potencial que lo que la gente piensa.
13- De “Polo Sur” ¿qué te preocupa más que lo valore bien el público o la crítica?
Si se pudiera tener las dos cosas sería estupendo. Pero en particular la crítica española no me merece un respeto inmenso, la verdad. Creo que, salvo algunas excepciones, la crítica española es partidista y se mueve por modas. Muchas veces hay muchos críticos que saben de música menos que yo y eso me parece inaceptable. Lo que más me gustaría es que este álbum me diese prestigio, porque popularidad de alguna manera la tengo, pero prestigio es una cosa muy bonita. Que la gente diga que soy buen artista, eso me llenaría.
14- ¿Qué esperas de éste primer trabajo en solitario?
Que la gente se sorpresa. Que se den cuenta de que además de Danza Invisible soy capaz de hacer más cosas y que soy capaz de arriesgar y de ser un artista distinto y que puedo interpretar material de muy distintas procedencias.