Dorian:" La clave para resaltar hoy es desmarcarse de las tendencias"
Internet se ha convertido en el medio más democrático y poderoso pero, ¿puede un grupo tener éxito sin pasar por el aro de las discográficas?
Creo que no, sinceramente. Las discográficas siguen siendo necesarias porque son las que tienen la capacidad de llevar a un grupo a todas partes. Es decir, sin una discográfica no hay presupuesto y si no hay presupuesto es muy difícil darte a conocer. Dicho esto, sí que es cierto que con Internet puedes hacer maravillas y llegar a conquistar esferas y rincones que con el dinero ni siquiera podrías alcanzar. Internet no es un enemigo de las discográficas sino que tendría que ser un aliado y así va a ser en los próximos años, sin duda. Estamos en plena etapa de reestructuración de todo, y en los próximos años vamos a encontrarnos con un nuevo modelo de industria musical. Como grupo te digo que las discográficas siguen siendo esenciales para lanzar a los artistas y en nuestro caso, internet no es un enemigo sino un aliado.
Además de la red, ¿otra de las formas de llegar a todos los rincones es apostar por un sonido universal?
Nosotros lo que hemos hecho ha sido apostar por un sonido de pop contemporáneo y, más que universal, europeo.Pero, le hemos dado el toque local que es el hecho de cantar en castellano, y cuando digo local lo digo entre comillas porque nuestro idioma lo habla quinientos millones de personas en el mundo. Pero, lo que queríamos era abrir un poco brecha en el pop en español y desvincularnos del pop más guitarrero y proponer una música pop más actual, más contemporánea y por eso hacemos música electrónica y la mezclamos con guitarras y con pianos.
Cuando en el pop parece que ya está todo inventado, ¿la mejor manera de hacerse un hueco en el panorama musical es crear sonidos arriesgados o ser fiel a uno mismo independientemente de las corrientes?
Nosotros siempre hemos ido muy a la nuestra. Desde el principio teníamos muy claro que queríamos hacer pop expresado en castellano que mezclara la música electrónica y el pop. La repercusión que ha tenido este disco ha sido debido a que hemos llenado un hueco que no estaba muy cubierto en España en estos momentos, que era el del pop electrónico orientado a la pista de baile. Creo que había mucha gente que esperaba un disco aprecido a este y, de alguna manera, en ‘El futuro no es de nadie’ lo han encontrado. La clave para resaltar hoy en día es desmarcarse de las tendencias o de la línea dominante y ser tu mismo y hacer tu propio sonido. Esa es la clave hoy y siempre. Es un poco lo que nosotros hemos intentado, desmarcarnos un poco de la línea del pop español de los noventa y hacer una música más fresca y más contemporánea.
Si el futuro no es de nadie, ¿hasta qué punto el éxito y el fracaso dependen de nuestros actos?
Con ‘El futuro no es de nadie’ lo que queríamos decir es que el panorama en España no es muy halagüeño para la gente joven. Hay un problema muy grande que es el de la vivienda, provocado por la pasividad de la clase política ante el mismo en los últimos diez años y estamos ante otro gran problema que es el de los contratos basura con una población joven muy preparada a la que no se le está pagando lo que se merece. Entonces, con este panorama, no hay muchos motivos para ser muy positivos de cara al futuro. También queríamos decir que el futuro es una cosa virtual, el futuro no es más que una palabra, una abstracción y algo que hay que construir. Nosotros pensamos que a nivel individual, la mejor manera de hacerte tu futuro es hacerte tu propia receta de las cosas de la vida y seguirla fielmente. Teníamos el sueño de tener un grupo de música y de tirar hacia delante con él y, la verdad, es que a priori no era nada sencillo y a base de creer en ello y de trabajar, lo hemos conseguido, aunque nos decían que era una locura. Así que predicamos con el ejemplo. Así, cuando decimos que el futuro no es de nadie, lo que queremos decir es que ya no está tan claro como antes de quién es el futuro.
¿Cuáles han sido los ingredientes de vuestra receta?
A nosotros nadie nos ha regalado nada, nos lo hemos currado desde abajo. Somos un grupo que sabe lo que es picar piedra, entonces, la receta que hemos seguido desde el principio era creer ciegamente en nosotros mismos y entusiasmar a la gente que nos rodeaba, a la gente que trabaja con nosotros, contagiarles ese entusiasmo y, entre todos, hacer un equipo, una piña que es la que hoy constituye el equipo de Dorian. Por experiencia propia, aconsejaría crearte un proyecto sólido en el que creas ciegamente y, a lo largo del camino, ir incorporando a ese proyecto fieles aliados con los que compartirlo.
En ‘al final de la escapada’ habláis de vivir en el aire que es lo que estimula el afán creativo. ¿Qué os inspira a vosotros?
La necesidad de decir en las canciones lo que pasa a nuestro alrededor. Hay cosas que nos inquietan y son las que convertimos en canciones y ese ha sido de algún modo el motor del grupo. Convertimos en canciones aquellas cosas que nos producen rabia, que no nos gustan de la realidad actual, tanto social como política, como sentimental. Tener la posibilidad de convertir todos esos sentimientos en canciones, te produce una cierta catarsis y esa es una de las razones por las que seguimos haciendo esto.
Tras un primer trabajo muy exitoso, el segundo puede consagrar o sentenciar a una grupo, ¿os daba miedo?
Sí que da un poco de miedo. Después de haber tenido una canción que se ha hecho tan popular como es ‘Cualquier otra parte’, sí que sentimos la presión de hacer algo que estuviera a la altura. Lo que pasa es que dejarte llevar por esa presión es la mejor manera de meter la pata. Así, que en la elaboración de las nuevas canciones lo estamos afrontando como mucha tranquilidad y naturalidad, intentando desvincularnos de lo que ha sido de ciertas canciones del disco.