Almudena de Arteaga: "La Latina tuvo el empuje para cambiar su vida según venía el destino"
Beatriz Galindo 'La Latina' fue la primera mujer que se dedicó a la docencia en España. Desafió su condición de mujer y consiguió el reconocimiento de sus contemporáneos. El destino quiso que el destino de buena parte de Europa pasara por la vida de cinco de sus alumnas más próximas: la Reina Isabel La Católica y sus cuatro hijas
Qué cualidades son las que le atrajeron de Beatriz Galindo, ‘La latina’?
Primero el que rompiese con un mundo de hombres porque si tenemos en cuenta que fue la primera mujer, y que tampoco tuvo acceso a una universidad o a unos profesores como tenían en ese momento los hombres.Estamos hablando de finales del siglo XV, principios del XVI. Fue una mujer autodidacta, para mí, impresionante, que debió ser lo que hoy llamamos un cerebrito porque en sólo dos años consiguió dominar la lengua docta, algo que era complicadísimo y además no se hablaba en la calle, nada más que se utilizaba para leer y para relaciones diplomáticas.Y luego, ese empuje que tuvo para cambiar su vida según venía el destino.
¿Cómo consiguió Beatriz Galindo subsistir en un mundo de hombres?
Primero, tenía una protectora importantísima que era la reina Isabel, que tuvo que luchar ya contra los hombres. Por ejemplo, el obispo de Mondoñedo cuando supo que ella iba a ser la reina definitivamente, ni la Beltraneja, ni Alfonso ni tres que había antes que ella, llegó a decir: "yo la saqué de la rueda y la volveré a la rueca". Ya solamente la reina estaba muy sometida a un mundo de hombres. Beatriz se sujetó a la reina y estuvo con ella hasta el final de su vida.
Beatriz Galindo fue la maestra de cinco mujeres muy importantes para la historia de España.
Importantísimas. Luis Vives, por ejemplo, que es el mejor humanista que hemos tenido en España, conoció a Catalina cuando estaba casada con Enrique VIII y él dijo que era una de las mujeres más doctas y humanistas que he conocido hasta el momento y su profesora fue Beatriz Galindo. No solamente de ella, de Juana la Loca y de las dos reinas de Portugal.
Aunque tuvo el apoyo de la reina, ¿cuáles fueron las principales dificultades a las que tuvo que hacer frente Galindo?
Ya desde su infancia el tener pocos medios porque cuando la ingresan en un convento, vocación no tiene, porque cuando tuvo la oportunidad de salir, sale. Ella tenía esa ambición de aprender a leer y a escribir y cultivarse y el único sitio en el que podía hacerlo, no tenía acceso a la universidad como mujer, era en un convento. Luego, como cualidades tenía tesón, constancia, indudablemente, la superación a sí misma porque llegó a ser de las mejores latinistas de España, de hecho, por eso la apodan ‘La latina’ y a todas las mujeres doctas de después también las llaman ‘las latinas’, pero la principal es ella, y, espíritu de sacrificio. Por estar trabajando en la corte también tenía muchas cosas a cambio, pero a costa de estar trabajando toda su vida.
Ella da nombre a uno de los barrios más famosos de Madrid, pero, ¿por qué las mujeres destacadas de la Hitoria de España son tan poco conocidas?
Cuando me dieron el Premio Alfonso X El Sabio escribí sobre María de Molina, que fue tres veces reina, tres veces regente, reinó mucho más que su marido, que su hijo y su nieto, pues había grandes historiadores que han escrito la Historia de España en 54 tomos y a María de Molina le dedicaban dos párrafos nada más. Llevo 11 años dedicándome a salvar a esas mujeres del olvido porque igual que había hombres importantes, indudablemente había mujeres importantísimas, pero los cronistas del momento hablaban poquísimo de ellas y es una labor complicadísima. Cuando escribes sobre un hombre, sobre todo si hablamos de reyes o de nobles importantes, encuentras mucha documentación, pero de ellas muchas veces tienes que rellenar su vida con la vida de los hombres de alrededor, de sus hijos, de sus hermanos, su padre o su marido, porque no hay nada más de ellas, imposible encontrar documentos.
¿Cómo ha sido reconstruir la vida e La Latina?
Estuve a punto de dejarlo porque cuando me fui a los archivos principales, me di cuenta de que se quemaron en la Geuerra Civil, con lo cual no había nada. Aquí también en Valencia se perdió muchísima información.Pero, de repente, dije que no lo iba a dejar. Tenía una biografía de sor Cristina de Arteaga, una tía abuela mía que ahora está en proceso de beatificación, que hizo una corta biografía de Beatriz y fue quien me dio la idea. Seguí investigando y me di cuenta de que había copias de testamentos, de documentos de compra venta, copias de cartas con Isabel la Católica y demás. Había copias en archivos municipales, en diferentes archivos, por lo que la labor fue mucho más complicada porque tuve que consultar diferentes archivos de toda España, pero, al final, creo que lo he conseguido.
¿Cuál es la clave para acercarse a un personaje histórico sin convertir el libro en un tratado histórico?
Este es mi primer ensayo, aunque yo soy conocida por mi novela. Tengo que decir que disfruto más con la novela porque puedes rellenar todos los huecos que te deja la historia.No lo llamo ficción porque intento que todo esté documentado, pero puede pareceer casi una película cuando escribes una novela. Cuando escribes un ensayo no te puedes permitir el lujo.
¿Cómo sería La latina en el siglo XXI?
Ella ha sido reconocida porque fue la mujer que abrió las puertas a todas las mujeres que se dedican a la docencia en España. Rompió la idea de que las mujeres somos una perfectas incultas hasta casi el siglo XIX, porque se demuestra que es mentira. Además, en el libro se nombran a casi 20 mujeres más que eran doctísimas. Hoy en día las muejeres hemos conseguido un reconocimiento en nuestra labor sea lo que sea a lo que nos dediquemos, pero hoy en día es mucho más complicado destacar como mujer gracias a que todas las muejres tenemos una oportunidad.